Sábado cuatro de la tarde y sin modular palabra. Tengo la lengua enredada en conversaciones con mi voz interior. ¿cómo responderé al primer incauto que ose preguntarme cualquier cosa? Puedo prever como un amasijo de aire a modo de burbujas con oes sostenidas emergen a la atmósfera paisa de este frío prado. Prado centro.
Tengo, entre los hombros, la emotividad contenida.
Respiro con los pulmones en cuclillas.
La claridad es escasa; es causa de espejismos
Veo un oasis o quizá lo imagino.
No sé si es un oasis o un espejismo…
Cuarenta millas de recuerdos, cuarenta millares de lágrimas
Millas y millares de pensamientos inconclusos, de sensaciones contenidas,
de fantasías que aún lo son…
….de bostezos y de rezos al lado del pavimento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario