martes, 8 de noviembre de 2011

Sábado cuatro de la tarde y sin modular palabra. Tengo la lengua enredada en conversaciones con mi voz interior. ¿cómo responderé al primer incauto que ose preguntarme cualquier cosa? Puedo prever como un amasijo de aire a modo de burbujas con oes sostenidas emergen a la atmósfera paisa de este frío prado. Prado centro.

Tengo, entre los hombros, la emotividad contenida.

Respiro con los pulmones en cuclillas.

La claridad es escasa; es causa de espejismos

Veo un oasis o quizá lo imagino.

No sé si es un oasis o un espejismo…


Cuarenta millas de recuerdos, cuarenta millares de lágrimas

Millas y millares de pensamientos inconclusos, de sensaciones contenidas,

de fantasías que aún lo son…

….de bostezos y de rezos al lado del pavimento.




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